domingo, 28 de julio de 2019


Luz y Plenitud - 
Quien mira hacia afuera, sueña.
Quien mira hacia adentro, despierta.

Hasta un minuto antes de la intervención quirúrgica, los médicos no se ponían de acuerdo. Todo era confusión y dilemas. Me envolví en mi LUZ interna y DIVINA para que me  mostrar el camino correcto a seguir.
Ese día, en ese momento, descubrí, al verla resplandecer, que mi alma estaba investida  de la chispa sagrada del Creador, y es ella,  la verdadera Fuente de Plenitud donde se embriagan las angustias, es la esencia que sana heridas y hace desaparecer los miedos y temores. En ese instante infinito de Luz, todo lo físico desaparece, sólo hay cabida para el Amor y la Complexión.
En esa Luz, todo se ve de otra manera.  Ese lábaro momento de vida eterna,  cuando esa Luz resplandece, las tinieblas no existen, los pensamientos improductivos son disipados  y las sombras se desgastan en su oscuridad.  Esa Luz, sacia de  una manera profunda, única y especial que te lleva a la introversión  espontanea para  proveerte Paz. Esa Luz   enseña a  caminar en la oscuridad, sin miedo sin dudas ni  incertidumbre. Después de conocer esa Plenitud infinita, todo se ve desde una dimensión etérea que te impulsa a  vivir otra manera.


Cuando entendí esto, me invadió la sensación de un raudal divino de libertad  y volé alto, muy alto en busca de mi sol de primavera.

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