Luz y Plenitud
-
Quien mira hacia afuera, sueña.
Quien mira hacia adentro, despierta.
Hasta un
minuto antes de la intervención quirúrgica, los médicos no se ponían de
acuerdo. Todo era confusión y dilemas. Me
envolví en mi LUZ interna y DIVINA para que me
mostrar el camino correcto a seguir.
Ese día, en ese momento, descubrí, al verla
resplandecer, que mi alma estaba investida
de la chispa sagrada del Creador, y es ella, la verdadera Fuente de Plenitud donde se
embriagan las angustias, es la esencia que sana heridas y hace desaparecer los
miedos y temores. En ese instante infinito de Luz, todo lo físico desaparece, sólo hay cabida para el Amor y la
Complexión.
En esa Luz, todo se ve de otra manera. Ese lábaro momento de vida eterna, cuando esa Luz resplandece, las
tinieblas no existen, los pensamientos improductivos son disipados y las sombras se desgastan en su oscuridad. Esa
Luz, sacia de una manera profunda, única
y especial que te lleva a la introversión
espontanea para proveerte Paz.
Esa Luz enseña a caminar en la oscuridad, sin miedo sin dudas
ni incertidumbre. Después de conocer esa
Plenitud infinita, todo se ve desde una dimensión etérea que te impulsa a vivir otra manera.
Cuando entendí esto, me invadió la sensación de un
raudal divino de libertad y volé alto,
muy alto en busca de mi sol de primavera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario